Destrucción de archivo muerto en CDMX: cómo hacerlo seguro
Qué es el archivo muerto, cuánto tiempo guardar documentos según el CFF, riesgos de tirarlo y cómo depurarlo paso a paso en la CDMX y el Estado de México.
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Casi todas las empresas tienen un cuarto, una bodega o un par de archiveros llenos de cajas que nadie abre desde hace años. Ahí están los expedientes de clientes que ya no compran, las facturas de ejercicios cerrados, los contratos vencidos y las nóminas de personal que se fue hace mucho. Eso es el archivo muerto, y aunque ya no sirva para la operación diaria, sigue guardando información que vale mucho para quien no debería tenerla.
En esta guía te explicamos qué documentos entran en esa categoría, cuánto tiempo conviene guardarlos antes de destruirlos, qué riesgos tiene tirarlos a la basura y cómo organizar la destrucción de archivo muerto en CDMX y el Estado de México de forma segura, con una lista de pasos para depurar el archivo de tu empresa.
Qué se considera archivo muerto
El archivo muerto es la documentación en papel que una organización ya no consulta de forma habitual, pero que todavía conserva. No es basura todavía: muchas veces se guarda por obligación legal, por costumbre o porque nadie ha tenido tiempo de revisarla. Lo más común es encontrar:
- Expedientes de clientes y pacientes: solicitudes, identificaciones en copia, historiales y comprobantes de domicilio.
- Documentos fiscales: facturas impresas, comprobantes de pago, estados de cuenta y declaraciones de años anteriores.
- Expedientes de personal: contratos laborales, recibos de nómina, incapacidades y datos bancarios de empleados.
- Contratos y convenios con proveedores, arrendadores y clientes que ya concluyeron.
- Papelería administrativa: cotejos, reportes internos, minutas, correspondencia y borradores.
La diferencia con el archivo de trámite es simple: el de trámite se usa todos los días; el archivo muerto se guarda, ocupa espacio y espera a que alguien decida qué hacer con él.
Cuánto tiempo conservar los documentos antes de destruirlos
Antes de destruir cualquier caja, hay que confirmar que esos papeles ya cumplieron su plazo de conservación. En materia fiscal, la referencia es el artículo 30 del Código Fiscal de la Federación (CFF), que establece que la contabilidad y su documentación "deberán conservarse durante un plazo de cinco años, contado a partir de la fecha en la que se presentaron o debieron haberse presentado las declaraciones con ellas relacionadas" (texto vigente del CFF en la Cámara de Diputados).
Ojo con dos detalles importantes:
- El plazo no corre desde la fecha de la factura, sino desde que se presentó (o debió presentarse) la declaración con la que se relaciona. Una factura de enero de un año puede tener que guardarse más de cinco años calendario.
- Hay excepciones. El mismo artículo pide conservar por más tiempo la documentación de pérdidas fiscales (mientras tengas derecho a disminuirlas) y la de actos cuyos efectos fiscales se prolongan en el tiempo, cuyo plazo empieza a contar después de la declaración del último ejercicio en que esos efectos se produjeron.
Además del plano fiscal, otras leyes laborales, mercantiles o sectoriales pueden pedir plazos distintos para ciertos documentos. Por eso la regla práctica es: antes de depurar, valida con tu contador o tu área legal qué se puede destruir, y deja por escrito el criterio que usaron.
Los riesgos de tirar el archivo muerto a la basura
Cuando un documento sale de tu oficina sin destruirse, pierdes el control de lo que contiene. Una caja que termina en la banqueta o en un camión de basura puede abrirse en cualquier punto del camino, y una hoja completa se lee en segundos.
Los principales riesgos son:
- Robo de identidad y fraude. Un expediente con nombre, domicilio, RFC, CURP, firma y datos bancarios es suficiente para suplantar a una persona o abrir créditos a su nombre.
- Exposición de información de tu negocio. Listas de precios, márgenes, contratos y datos de clientes pueden llegar a la competencia.
- Incumplimiento en protección de datos. En México, la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares (la vigente se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 20 de marzo de 2025) obliga a quienes tratan datos personales a protegerlos. Esa responsabilidad no termina cuando el documento deja de usarse: también abarca cómo te deshaces de él.
- Daño a la confianza. Que aparezcan papeles de tus clientes tirados en la calle es una historia que nadie quiere ver en redes sociales.
Romper las hojas a mano o meterlas en bolsas negras no resuelve el problema. Lo que sí lo resuelve es triturarlas para que el contenido no pueda reconstruirse y, después, enviar el papel a reciclaje.
Opciones para destruir documentos: trituradora propia o servicio de recolección
No hay una sola respuesta correcta; depende del volumen y de cuánto tiempo puede dedicarle tu equipo.
Trituradora en la oficina
Una trituradora de escritorio es útil para el papel del día a día: borradores, impresiones con datos personales o documentos que se generan en pequeñas cantidades.
Ventajas: destruyes en el momento y sin esperar a una recolección.
Limitaciones: las trituradoras de oficina procesan pocas hojas a la vez, se atascan con grapas, clips y carpetas, y se calientan con el uso continuo. Depurar veinte o cincuenta cajas así puede llevarle días a una persona. Además, el papel triturado sigue siendo un residuo que alguien debe llevar a reciclaje.
Servicio de recolección y destrucción
Cuando se trata de una depuración completa, una mudanza de oficina o el cierre de varios ejercicios, suele ser más práctico contratar un servicio que recoja las cajas, las destruya y se encargue del papel.
Ventajas: tu personal no pierde horas triturando, las cajas salen de tus instalaciones en una sola visita y el papel termina en reciclaje.
Qué preguntar antes de elegir un proveedor:
- ¿Cómo trasladan las cajas desde mis instalaciones hasta la destrucción?
- ¿Con qué método destruyen los documentos?
- ¿Qué pasa con el papel triturado después?
- ¿Qué documentación me entregan al terminar para mi expediente?
En ReciclaTec atendemos la destrucción y reciclaje de archivo muerto en la Ciudad de México y el Estado de México. Si además tienes computadoras o discos duros por dar de baja, también nos encargamos de la destrucción segura de datos, porque un disco olvidado guarda tanta información como un archivero lleno.
Checklist para depurar el archivo muerto de tu empresa
Usa esta lista para organizar la depuración sin sorpresas:
- Nombra a un responsable. Una persona (o un pequeño equipo) que coordine la revisión y tome las decisiones.
- Haz un inventario rápido. Cuenta las cajas y anota qué área generó cada una, qué tipo de documentos contiene y de qué años son.
- Define criterios con tu contador o área legal. Identifica qué documentos ya cumplieron su plazo de conservación según el CFF y las demás leyes que apliquen a tu giro.
- Separa lo que se queda. Actas constitutivas, poderes, títulos de propiedad y documentos con vigencia o efectos actuales no deben ir a destrucción sin una revisión cuidadosa.
- Digitaliza si lo necesitas. Si algún documento debe seguir disponible para consulta, escanéalo antes de destruirlo y guarda la versión digital de forma segura.
- Identifica las cajas que salen. Rotúlalas como "para destrucción" y mantenlas cerradas y separadas del resto.
- Programa la recolección. Elige una fecha y coordina el acceso a tus oficinas o bodega, sobre todo si hay elevador de carga o reglas del edificio.
- Pide la documentación del proceso. Solicita al proveedor la evidencia de destrucción que necesites para tu expediente de protección de datos.
- Aprovecha para limpiar lo electrónico. Revisa si hay computadoras, impresoras multifuncionales con disco interno o memorias USB guardadas junto al archivo.
- Deja una política para el futuro. Define cada cuánto se depura el archivo y quién lo aprueba, para que no vuelva a acumularse.
Por qué reciclar el papel después de destruirlo
Destruir documentos no tiene por qué significar desperdiciar material. El papel triturado conserva su fibra y puede reincorporarse como materia prima para fabricar papel y cartón nuevos. Así, tu archivo muerto deja de ocupar espacio en tu empresa y tampoco termina en un relleno sanitario.
Si estás en la Ciudad de México o en algún municipio del Estado de México, revisa si recolectamos en tu zona. Atendemos alcaldías como Benito Juárez, Cuauhtémoc o Álvaro Obregón y municipios como Naucalpan o Tlalnepantla, donde se concentran muchas oficinas y corporativos.
Preguntas frecuentes
¿Puedo tirar mi archivo muerto a la basura si lo meto en bolsas cerradas?
No es recomendable. Las bolsas se abren con facilidad y los documentos completos pueden leerse. Lo seguro es triturarlos para que su contenido no pueda reconstruirse y enviar el papel a reciclaje.
¿Cuánto tiempo tengo que conservar la contabilidad de mi empresa?
Como regla general, el artículo 30 del Código Fiscal de la Federación pide conservarla cinco años, contados desde que se presentó o debió presentarse la declaración relacionada. Hay excepciones, como las pérdidas fiscales y los actos cuyos efectos se prolongan, así que confirma con tu contador antes de destruir.
¿Conviene comprar una trituradora o contratar un servicio?
Una trituradora de oficina sirve para el papel del día a día. Para depurar cajas completas de archivo muerto suele ser más práctico un servicio de recolección, porque evita horas de trabajo de tu personal y el papel triturado se envía a reciclaje.
¿Pueden recoger mis documentos y mis equipos electrónicos al mismo tiempo?
Coméntalo al escribirnos. Según el volumen y el acceso, podemos coordinar en una sola visita la recolección de tu archivo muerto y de tus computadoras, discos duros u otros equipos.



